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Muchos de nosotros somos reconocidos en nuestro entorno familiar y social por ser los primeros en echar una mano cuando alguien lo necesita, saber escuchar, tener la solución, apoyar…en definitiva, ayudar a los que tenemos cerca.ayuda

De hecho, muchos de nosotros, al ayudar, nos sentimos mucho mejor, es decir, nos sentimos bien por haberle aportado algo a alguien y también nos genera satisfacción el habernos sentido imprescindibles, importantes, valorados y tenidos en cuenta. Esta segunda parte es la que no solemos reconocer, que el hecho de ayudar nos aporta además una identidad.

El problema puede surgir cuando por ejemplo, alguien no quiere nuestra ayuda ¿qué pasa entonces? ¿cómo nos sentimos? Cuando alguien no está preparado para recibir nuestra ayuda podemos sentirnos impotentes y frustrados, pensar que se está equivocando, que lo va a pasar mal o por el contrario, atribuirnos una responsabilidad que no tenemos pensando que igual hemos hecho nosotros algo mal.

La pregunta a hacernos tal vez aquí es ¿qué me esta moviendo a mí a ayudar? ¿por qué es tan importante para mí que esa persona acepte mi ayuda? Igual se pone en juego mi rol profesional, o mi identidad personal, o aparece mi miedo al sufrimiento, o me estoy haciendo cargo de algo que no es mío y ¿para qué? Pues a lo mejor, para no contactar con lo que a mí me pasa.

Muchos de nosotros nos volcamos en la vida y los problemas de los que tenemos cerca con el objetivo de cuidarlos, protegerlos o ser un buen amigo y no nos damos cuenta de que todo el tiempo que utilizamos en “ayudar a resolver” los problemas de los otros, es tiempo que no utilizamos para resolver los nuestros o que utilizamos como escudo, para evitar contactar con emociones y problemáticas propias que nos generan mucho malestar y que preferimos tener enterradas bajo llave.

Con todo ello, la reflexión que os invito a hacer es ¿qué hay detrás de mi rol de “salvador@”? ¿Por qué queremos dar consejos cuando a la gente le encanta hacer lo contrario de lo que le decimos? ¿se puede ayudar desde el respeto?